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jueves, 2 de mayo de 2013

El cine “Salón Royal Acci” de Don Juan Luis Campaña

 


Imaginemos la impresión que podía causar un invento como el cine en los ciudadanos de principio de siglo XX, en una ciudad de provincias como Guadix, donde la luz eléctrica todavía era un privilegio al alcance de unos pocos. A muchos de ellos, en su mayoría iletrados, debía parecerles cosa de brujería, algo fantasmagórico  cuanto menos. En la pantalla blanca, de repente aparecía todo un mundo en movimiento, con sus edificios, automóviles, tranvías y gente que andaba de aquí para allá, que parecía sentir, reír, enamorarse y sufrir como cualquiera de ellos, pero que se diferenciaba de la realidad en que parecían andar con mucha prisa y que los colores eran blanco y negro, con toda su gama de grises. También si se fijaban, podían ver unas motas negras parecidas a las moscas que invadían el ambiente, y la ausencia de sonido, como si en ese mundo todo se hubiera quedado mudo, tan sólo amenizado por la música de un piano o un violín.

Los que tenían la posibilidad o la osadía de costearse una entrada que por entonces costaban de una peseta y media, los primeros asientos, a sesenta céntimos el resto, podrían ver de primera mano el espectáculo. Observarían el haz de luz que iba estrechándose desde la pantalla al proyector; una máquina que al funcionar emitía el sonido apenas perceptible de una rueda. Y se preguntarían qué mecanismo hacía posible tal prodigio o al salir, exclamarían ¡cuántos adelantos!

Uno de los primeros salones de cine que se abrieron en Guadix fue el “Salón Royal Acci” más conocido como el Cine Campaña en honor a su fundador Don Juan Campaña. Un local habilitado en la Puerta Granada, esquina con la Calle San Miguel, frente al Torreón del Ferro y cercano a una prestigiosa taberna llamada Las Amapolas, donde podían degustarse una gran variedad de vinos y sabrosas tapaderas, hoy conocidas como tapas.  Se inauguró el día 15 de mayo, festividad de San Torcuato, de 1919. La prensa de la época lo va anunciando. El Nº 6 del semanario Eco de Guadix, el día 2 de febrero decía así: Teatro. Van notablemente adelantados los trabajos del que está construyendo el antiguo comerciante Juan Campaña; le auguramos gran negocio ¡Hacía tanta falta! Dos meses más tarde el mismo periódico recoge otra noticia: Teatro. Según tenemos entendido, el día 15 de mayo (día de San Torcuato) se inaugurará el teatro que nuestro buen amigo D. Juan Campaña está edificando en la calle de San Miguel. Se proyectará la incomparable película titulada “Fabiola”. Le deseamos al referido Campaña éxito en la empresa. Finalmente, el semanario del 11 de mayo de 1919, Nº 19, página 5, dice así: Inauguración y estreno. El elegante Teatro-cine que lleva por título Salón Accitano y cuyas obras van tocando a su fin, se inaugurará el día 15 de mayo, festividad de Nuestro Santo Patrono San Torcuato, con el estreno de la hermosísima y sensacional película de serie “Los Vampiros” que ha sido adquirida de la conocida casa Goumont, por mediación de su digno representante en esta ciudad, Don Carmelo Valverde Gómez. A Don Juan Luis Campaña, propietario del coliseo, enviamos desde estas columnas nuestro aplauso más ferviente y entusiasta por tan importante mejora, y le deseamos pingues ganancias en el negocio.

Así es como a última hora deciden inaugurar el Salón Royal Acci con otra película, se trata de la producción francesa que fue dirigida en 1915 por el director Louis Feuillade, en la que París es presa de un terror invisible y sin nombre contra la que la policía no puede actuar..., a esta, sucederían con gran éxito otras como La Niña mimada, protagonizada por Laura La Plante y Kenneth Harlan, En este signo vencerás, de corte histórico –religioso, Tomasín en el reino de Oz de 1925, precursora del Mago de Oz o La Bruja. Todas ellas están anunciadas en las publicaciones locales de la época como la revista quincenal Acci (1923), los semanarios Patria chica (1920),  Guadix y Baza (1928) o El Corregidor(1923) y El eco de Guadix (1919).

En principio hay constancia de que el cine disponía de un equipo sonoro Zeiss Ikon Luxophone: La máquina proyectaba, a intervalos regulares de pocas centésimas de segundo, un haz de luz sobre los fotogramas de la película; ese haz de luz viene aumentado e invertido por una lente que enfoca la imagen resultante sobre una pantalla. Más tarde, concretamente en 1926, Don Juan Luis Campaña firma un contrato de arrendamiento con opción a compra, con el comerciante alemán Rodolfo Wassmann y adquiere un proyector Bauer último modelo con todos sus complementos. Rodolfo Wassman, hijo de charcutero de la ciudad alemana de Hamburgo,  llega a España en 1906 y funda en Barcelona un pequeño negocio de venta e instalación de Proyectores de cine, más tarde se casa en Madrid con una joven y traslada allí su empresa, es aquí donde firman el contrato.

Juan Campaña, a juzgar por su fotografía, era un hombre de mirada soñadora, frente despejada de persona alegre, de buen juicio y muy sociable, labios finos de carácter reflexivo y un poco tímido, y nariz bien formada y un algo ancha, de persona decidida. Demasiado aventurado, adivinar la personalidad de alguien a quien no hemos conocido, por una fotografía, pero lo que es indudable es que él trajo un poco alegría y progreso a esta ciudad, un hombre emprendedor, de carácter noble, pues me cuentan que más de una vez, dejaba pasar gratis a la gente que no podía pagar su entrada. Muy bien se merece este pequeño homenaje.

Agradezco mucho la colaboración de su nieta, Isabel Cambil Campaña, licenciada en Bellas Artes y gran restauradora y a mi amigo Julio G. de los Reyes, bibliófilo y apasionado de nuestro Pedro Antonio de Alarcón. Ambos me han proporcionado fuentes de información sin las cuales, hubiera sido difícil redactar este artículo.

 

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